Agustín Mamolar
El Correo
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Es ingeniero y dirige una empresa. Pero no es suficiente. Agustín Mamolar acaba de publicar una novela titulada “El infinito vertical”. Escribe desde hace cinco años de forma regular, << en los ratos libres>>. Dice que es su forma de evadirse de la realidad, aunque reconoce que hasta ahora no había sentido la necesidad de ver algo suyo publicado. Esta tarde a las 19.30 horas, presenta su trabajo en La Casa del Libro de Bilbao.

-¿De dónde surge la figura del infinito vertical?
-Es un nudo marinero que se parece a un ocho. Representa el futuro, el presente y el pasado.
-Las claves de la novela…
-La historia que se cuenta es la de un hombre que decide investigar sobre el pasado de su familia. En el trasfondo de todo está una batalla napoleónica que se libró en Espinosa de los Monteros, en Burgos, pero lo que se cuenta es lo que sucede en la actualidad.
-¿Es una historia que habla de venganza?
-No exactamente. No es sanguinaria. El protagonista trata de rebelarse contra el destino que le robó la Historia. Trata de hacer que los suyos tengan un pasado más allá de dos generaciones.
-Es casi una lucha como la de Don Quijote contra los molinos.
-Aquí los enemigos son reales y ciertos: la mala suerte, las circunstancias… Yo diría que es una novela de intriga y de corte intimista.
-No es la primera que escribe.
-Tengo otras dos: ‘Al doblar el cabo’ y ‘Largando Amarras’. Aunque no están publicadas.
-¿El mar es su tema fetiche?
-No especialmente. Es una forma de hablar, como la de los aficionados al toreo. La primera de ellas habla de ese momento de la vida en que uno para y hace balance. La otra es una mezcla de tres historias que le suceden a la vez al protagonista. Es una metáfora del pasado.
-Ese tema marca su producción.
-No de forma especial. A lo mejor la próxima habla de futuro.
-¿Hasta dónde quiere llegar en el mundo de las letras?
-No me planteo unos objetivos. Quiero seguir escribiendo y mejorando.
-¿Es exigente con lo que hace?
-Lo que pasa es que cuando terminas un libro y lo lees después, siempre quieres cambiar algunas cosas.
Sábado, 19 de Noviembre de 2005

Ha visto hecho realidad el sueño de cualquier amante de la literatura. Después de muchos años escribiendo, el bilbaíno Agustín Mamolar tiene en las librerías su primera novela a la que ha titulado ‘El infinito vertical’. Una historia de intriga que estará en breve a la venta.

Lleva años escribiendo y ahora el bilbaíno Agustín Mamolar ha visto hecho realidad uno de sus sueños;  Ver publicada su primera novela a la que ha titulado ‘El infinito vertical’ y que será presentada el próximo jueves en Bilbao. El poco tiempo que su trabajo, al frente de una empresa vizcaína le deja lo dedica a escribir. Según explica Agustín, es su particular hobby que le ha ido atrapando y que <<me apasiona>>. Ilusionado con su trabajo, Mamolar, en la primera entrevista que le realizan, nos adelanta que la productora del director Amenábar está interesada en su historia. <<Han quedado para leerla. Ya veremos lo que ocurre.>>, puntualiza el autor.

Vaya estreno. Su primer libro publicado y puede llevarse al cine.
Uf, lo veo difícil pero ahí está la posibilidad. Es el sueño de cualquiera que escribe un libro.

¿Contento?
Mucho. Te abre muchos caminos porque después del primero pueden venir otros.

¿Se imagina ver su historia en pantalla grande?
Sí, me lo imagino. Cuando lo escribes también te lo imaginas.

¿Cómo surgió la idea de relatar esta historia?
Fue casualidad. Mi hermano me pidió que escribiera sobre la batalla de Espinosa de los Monteros. De joven iba de vacaciones a ese pueblo y mi hermano continua yendo.

¿Pero no es un libro histórico?
No, no lo es. Pero a partir de ahí tomé a un personaje y comencé a darle forma a la historia.

¿Le relaja escribir?
No, me pone nervioso. La ansiedad de querer llegar me puede.

¿Es un hobby o es algo más?
Es un hobby. Algunos ocupan el tiempo libre yendo a cazar sordas, y yo lo dedico a escribir. A mi, por ejemplo, siempre me ha gustado el deporte.

Como a Ramón.
Sí, así es. Lo cierto es que durante la semana tengo poco tiempo para escribir, aprovecho el fin de semana para hacerlo.

Es gerente de una empresa. ¿Qué le dicen sus compañeros?
Bueno, hay de todo. Imagino que si la empresa va mal, habrá quién piense que es porque pierdo el tiempo escribiendo.

¿Y cuando va bien?
Puede que a algunos les sorprenda. Lo cierto es que a mi me encanta.

¿Es un libro autobiográfico?
No. Cada uno habla de lo que sabe. Vas recogiendo vivencias, y cuando tienes algunas creas una historia. Hablo de paisajes y de escenarios que conozco.

Agustín ha viajado mucho, ¿no?
Sí, por cuestiones de trabajo me ha tocado viajar mucho, y en esos viajes, en la soledad, me han ocurrido infinidad de anécdotas.

Existe Ramón, el protagonista masculino de “El infinito vertical”
En la vida hay muchos Ramones.

Una vida gris la suya, en la que encuentra a una magnífica mujer que le porpone un viaje lleno de misterio.
Así es.

¿Ocurren esas cosas todavía?
¿Por qué no?

Buff, vaya mujer Natalie, ¿eh?
Pues sí. El príncipe o la princesa azul no depende de que se te aparezca sino de uqe a uno le parezca que lo son, ¿no crees?

Estoy con usted. ¿Es Agustín un poco Ramón?
No, no creo que me parezca mucho a él, pero seguro que tenemos cosas en común.

¿Le hubiera gustado ser el protagonista de la historia?
No. Posiblemente no me gustaría Natalie.

¿Está trabajando en su próxima novela?
Sí, me gustaría que el siguiente libro que se publicase fuera “Largando amarras”.

Hay quien piensa que hoy en día cualquiera es capaz de publicar un libro. ¿Usted qué opina?
Estoy de acuerdo, aunque de todos modos hoy en día todo es criticable y hay que tener en cuenta también la calidad de unos y otros libros.

¿El mejor regalo es un libro?
Un libro es un buen regalo, sin duda.

¿Regalaría el suyo?
No, porque sí lo hiciera me parecería pecar de vanidoso.

¿Dónde está “El infinito vertical”?
En la eternidad. “De siempre hasta la eternidad”, dice uno de los personajes del libro.